acabar con los malos hábitos

¿Cuál es el hábito NO saludable que más te ha costado dejar?

Hace unos días atrás hice esta pregunta en mis redes sociales y recibí muchísimos comentarios.
Muchos mencionaron hábitos que tienen que ver con el estilo de vida como el sedentarismo, comer a deshoras y no tener buenas rutinas de sueño. Otro tanto mencionaron el cigarro y el alcohol como hábitos que les ha costado dejar. Sin embargo, el 80% mencionó:

    • El azúcar
    • Comer cosas dulces como galletas y pasteles
    • Chocolate
    • Masas derivadas de carbohidratos y harinas refinadas
    • El pan
    • Tomar bebidas gaseosas
    • Papas fritas y otros productos procesados

Nuestros hábitos (saludables o no) son comportamientos que establecemos a través de la repetición de conductas y/o acciones en un determinado contexto. Con el tiempo, los hábitos pasan a ser casi automáticos. Están tan arraigados en nuestras vidas que los hacemos sin mucha reflexión. Por esto mismo se nos hace muy difícil cambiarlos.

No se trata solo de “tener fuerza de voluntad”

Muchas de las personas a las que he asesorado llegan a mí porque sufren de resistencia a la insulina, sobrepeso y dolores de origen inespecífico.

Siempre me cuentan que han intentado de todo para mejorar su alimentación y sentirse mejor, pero no parecieran poder lograrlo porque no tienen fuerza de voluntad.

La verdad es que la fuerza de voluntad poco tiene que ver en esto.

Son varias las razones por la cual se nos hace tan difícil dejar el estilo de alimentación actual, basado en productos procesados, cargados de carbos refinados, azúcar y grasas añadidas. Estos productos:

  • Secuestran nuestras papilas gustativas y nos hacen sentir que los alimentos reales son desabridos y sin sabor.
  • Activan el centro de placer del cerebro y nos llevan a buscar gratificación a través de su consumo.
  • Elevan de manera brusca el azúcar en sangre generando energía de manera rápida, con la consecuente caída, que nos lleva a buscar más para evitar la fatiga y dolores de cabeza.
  • Promueven el desarrollo de resistencia a la insulina. Nuestras células pierden la capacidad de producir energía de manera eficiente y de acceder a las reservas de grasas acumuladas, perpetuando el hambre.

No te sientas mal, pues la fuerza de voluntad no tiene mucho que ver en la ecuación para recuperar tu salud.

Es mejor enfocarse en la fuerza de la amistad y buscar compañía y apoyo para implementar los cambios que necesitas.

Pero ¿por qué sentimos adicción al azúcar?

Algunos de los “malos hábitos” son difíciles de abandonar debido al estímulo que provocan en nuestro organismo, como es el caso de la nicotina presente en el tabaco.
En el caso del azúcar, carbohidratos refinados y productos procesados, sucede algo similar.

La dopamina es uno de los neurotransmisores más poderosos, pues activa directamente los centros de recompensa y placer del cerebro, afectando tanto el estado de ánimo como la ingesta de alimentos.

Cuando consumimos alimentos muy sabrosos, como dulces, helados, pasteles, pan blanco o papas fritas (entre muchos otros), se estimula la liberación de dopamina.

La dopamina activa los centros de recompensa y placer del cerebro, proporcionando así una conexión positiva entre los alimentos consumidos y el estado de ánimo resultante.

Con el tiempo, comenzamos a generar una preferencia por los alimentos que activan estos centros de recompensa en el cerebro.

Eventualmente, el efecto de este comportamiento anula las señales de saciedad y hambre y como consecuencia, podemos terminar comiendo sin poder parar.

Esto nos lleva a generar sobrepeso, sentimientos de culpa y de fracaso, además de una gran frustración por no saber cómo resolver este problema.

La buena noticia es que sí es posible romper con este círculo vicioso a través de la implementación de un estilo de alimentación basado en alimentos reales, que te entregue saciedad, nutrición y satisfacción y así el sabor dulce deje de ser un tema en tu vida.

¿Cómo poder dejar atrás hábitos no saludables?

Romper hábitos poco saludables requiere más esfuerzo que formar hábitos saludables.

En la mayoría de las situaciones de estancamiento intervienen barreras mentales como límites al desarrollo personal. No se trata tanto de una cuestión de poder, como de querer o creer poder.

Estas barreras que nos hemos auto-impuesto de manera inconsciente, nos llevan a generar comportamientos que obstaculizan el cumplimiento de nuestros objetivos, pues hemos generado un compromiso interno oculto para no lograrlas.

Estas barreras tienen que ver con creencias, que no están fundamentadas en la realidad, que determinan nuestra conducta.

Este concepto se denomina “Inmunidad al Cambio” y fue desarrollado por los sicólogos norteamericanos Robert Kegan y Lisa Laskow Lahey de la Universidad de Harvard, quienes además crearon un práctico modelo plasmado en su libro Inmunidad al Cambio, para desentrañar estos compromisos ocultos que hemos creado y que nos impiden cambiar.

Este modelo fue desarrollado para cambios organizacionales, pero es transferible al individuo y al cambio de hábitos.

Una manera fácil de identificar una creencia que puede estar determinando tu conducta, es poner atención a aquellas frases categóricas que nos decimos como “¡No puedo vivir sin pan!”

¿Realmente crees que te vas a morir si no comes pan?

Cuando te das cuenta de que son nuestras propias creencias, que no están fundamentadas en la realidad, las que no nos permiten avanzar, entonces se hace mucho más fácil desecharlas y avanzar hacia tu mejor versión.

En el Método Kinu® encontrarás una manera estructurada, reflexiva y analítica, con la que podrás pasar por las diferentes etapas que se requieren para dejar atrás esos hábitos que ya no te sirven, y construir nuevos hábitos que te ayuden a crear salud de manera sostenible en el tiempo.

Estas y otras herramientas utilizamos en mi Programa 28 Días sin Azúcar, ya que te permitirán implementar un estilo de alimentación basado en alimentos reales y sostenible en el tiempo.

Debemos querer realizar este cambio y de esta forma un millón de posibilidades se abrirán, comenzarás a sentirte bien, recuperarás tu peso normal, comenzarás a tener más energía, podrás realizar ejercicio físico sin sentirte cansado o fatigado.

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PROGRAMA ONLINE:

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