El estrés no te dejará bajar de peso¿Sabías que el estrés puede llevarte a engordar? El estrés no te dejará bajar de peso

Muchas veces nos preguntamos ¿porqué no puedo bajar de peso? Una renombrada doctora en nutrición australiana, llamada Dr. Libby Weaver (PhD), explica muy bien cómo el sistema nervioso puede afectar nuestra salud y llevarnos a subir de peso, en especial cuando sufrimos de estrés.

El sistema nervioso está compuesto por:

  1. El Sistema nervioso central, el cual controlamos a voluntad y,
  2. El Sistema nervioso autónomo, que como bien dice su nombre, funciona de una manera que podríamos llamar automática. Éste, a su vez, está compuesto por:
    • El Sistema nervioso simpático y,
    • El sistema nervioso parasimpático.

El primero es el que controla la respuesta, que en inglés se denomina, “Fight or Fly”, es decir la respuesta que nos lleva a escapar o bien a pelear en momentos de peligro (estrés), donde nuestro organismo rápidamente libera adrenalina y cortisol, lo que nos permite contar con energía inmediata para reaccionar. Libby Weaver llama a esta respuesta la zona roja.

Por otro lado, el sistema nervioso parasimpático controla procesos de descanso, reparación, reproducción y digestión. Libby Weaver llama a esta respuesta la zona verde.

La Zona Roja

La zona roja se activa en situaciones de estrés. Sin embargo, en la sociedad actual, la mayor parte del tiempo nos estresamos en situaciones que no son de vida o muerte. Nos estresamos por la presión que sentimos en el trabajo y por todas las exigencias de la vida moderna. El problema con esto, es que toda la energía que se nos hace disponible para una reacción física de escape, es mal utilizada en un ambiente sedentario.

El combustible que nuestro organismo opta por utilizar en estas situaciones, es el de más rápida combustión, es decir la glucosa. En una persona promedio, la reserva calórica en forma de glucosa y glucógeno no supera las 2.500 calorías y, cuando las reservas bajan de dos tercios, nuestro cuerpo nos pide reponerlas con cosas dulces. Entonces, entramos en un círculo vicioso, en donde la glucosa es muy mal utilizada, ya que no se genera una respuesta física de nuestra parte, ¡pues no hay de que escapar!

En esta situación de estrés sedentario, sube el nivel de azúcar en la sangre, aumenta la producción de insulina, el exceso de glucosa se almacena como grasa y, se bloquea el uso de las grasas acumuladas como energía, por lo tanto, subimos de peso o bien se nos hace imposible bajar.

La Zona Verde

En contraposición a la glucosa, se encuentra la grasa, combustible que nuestro cuerpo puede utilizar de manera muy eficiente. En una persona promedio, las calorías que pueden acumularse a través de las grasas alcanzan a 130.000. Y, aquí es donde se hace importante activar la zona verde. Esta se activa mediante la respiración diafragmática, es decir la manera en que uno respira cuando está relajado, durmiendo, o bien como respiran los niños pequeños, levantando el pecho y el abdomen, exhalando de manera prolongada y lenta.

El sólo hecho de respirar bien, activa la zona verde, en donde nuestro sistema asume que estamos a salvo y, entonces opta por la utilización de las reservas de grasa como combustible, generando una liberación sostenida y estable de energía. Además, se activan los procesos de digestión, descanso, reproducción y reparación de nuestro cuerpo. Y, por lo tanto, haciéndose mucho más factible el poder lograr bajar de peso.

Es por esta razón, que muchas veces las recomendaciones que entrego a las personas que asesoro, tienen que ver con aprender a adoptar hábitos que fomenten la relajación en la vida diaria, además de mejorar sus hábitos alimenticios.

¡Activa la zona verde!

Intenta el siguiente ejercicio por las siguientes dos semanas. Luego evalúa como te sientes. ¡Te sorprenderás!

  1. Programa una alarma en tu teléfono móvil para que se active cada dos horas.
  2. Al momento de activarse la alarma, encuentra un lugar donde puedas estar a solas, por ejemplo, el baño.
  3. Cierra los ojos y coloca tus manos en la zona del ombligo.
  4. Comienza a respirar, de manera diafragmática, sintiendo cómo tus manos suben y bajan al ritmo de tu respiración. Continua por 3 minutos.

Este simple ejercicio, al realizarse de manera consistente, te ayudará a activar la zona verde y, por lo tanto, te ayudará a manejar mejor el estrés y la ansiedad de mejor manera. ¡Ah! y no te sorprendas si comienzas a bajar de peso.

¿Te interesa saber más?

No olvides inscribirte en el curso online de alimentación saludable Reboot digestivo®.